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Escuela de Saetas

Escuela de Saetas “Señor de la Humildad”

M a r c h e n a

 

                La fundación de esta Escuela tiene lugar en el año 1.986 en el seno de la Hermandad de “Nuestro Padre y Señor de la Humildad y Paciencia y Nuestra Señora de los Dolores”, de Marchena,  (Sevilla).  La misma Casa-Hermandad y su Capilla de Santa Clara dan cabida a la díficil tarea de iniciar en el canto de la Saeta a todas las personas que sientan verdaderos y sinceros deseos de acercarse a ella para aprenderla. 

 

                La fuerte emigración, entre los años 1950 y 1.970,  y la desgraciada y constante desaparición de viejos Saeteros propiciaron un evidente decaimiento en el canto religioso de la Saeta.  Algo había que hacer para que este entrañable y sentimental canto no corriera peligro de desaparición.  Se crea en Marchena,  con carácter experimental,  una Escuela de Saetas con unos objetivos claros y sencillos: conservar a ultranza las antiguas y autóctonas Saetas Marcheneras y divulgar su mensaje por doquier.  Superado esto, combinar, después, la tarea de recuperación de otras antiguas Saetas,  en desuso,  con el aprendizaje de los estilos flamencos,  para su posterior desarrollo y exposición. Crear, en definitiva, el marco y el ambiente adecuado,  acorde con nuestra época actual. 

                                              

                Desde finales del siglo XVII hasta el tercer cuarto del siglo XX las Saetas se vinieron transmitiendo en la misma comunidad familiar de padres a hijos,  de generación en generación. También las reuniones cuaresmales, las faenas campestres y los bares y tabernas sirvieron de cordón umbilical para mantener vivo ese vínculo transmisor.  Igualmente,  sucedería esto en otros pueblos y ciudades de nuestro suelo patrio, pero en las cuatro últimas décadas,  del pasado siglo, la Saeta sufrió un grave descendimiento,  generado por el cambio brusco de la forma de vida,   que provocó  la extinción,   en muchos lugares  de Andalucía,  de su propia y antigua Saeta autóctona.  La convivencia de viejos y jóvenes no era ya tan asidua y usual como vino siendo desde tiempos atrás y se fue rompiendo así la cadena necesaria para que las tradiciones y costumbres no perezcan.  Quedaron,  sólo en  algunos sitios,  el viejo Saetero que, como una reliquia, cantaba su Saeta llegada la Semana Santa.  Era evidente que las maneras de antaño, para preservar este canto, habían quedado totalmente anquilosadas y que había que propugnar el nacimiento de otras formas que iniciaran un fuerte resurgimiento.  

 

 

            Para ello,  se funda esta pionera Escuela de Saetas,  para mantener estos cantos y promover y fomentar entre jóvenes y  menos jóvenes el mensaje religioso de esta cultura tan nuestra proyectándola,  no sólo,  a nuestra comunidad autónoma sino a los diferentes pueblos y ciudades de España.

La Saeta en la Escuela.-

 

            Tuvo muchos detractores el hecho de enseñar o intentar transmitir una Saeta a otra persona de una forma reglada y quizás fría.  Es palmario,  que los tiempos van cambiando y la vida sigue una evolución imparable.  Los nuevos tiempos exigen adaptación a ellos para que las cosas no decaigan y no queden obsoletas.  Las formas de aprendizajes de antes no son válidas,  hoy,  porque éstas han desaparecidos.  En épocas pasadas, llegada la Cuaresma, las faenas agrícolas  se entremezclaban con el desafinar de estos cantos en bocas de jóvenes labriegos intentando aprender de maduros “mayetes”, (pequeños labradores).  Así, en bares y tabernas,  a altas horas de la noche, el viejo del lugar sentaba cátedra de su sabiduría e iniciaba, sin querer, en los cantes a los que silentes oían.  Casinos y Peñas servían,  a su vez,  para encallar gargantas y prepararlas para la Semana Mayor y en las Hermandades los capillitas entonaban primitivas Saetas llanas y asalmodiadas conservando así la pureza de sus orígenes.  En todos estos lugares,  que sirvieron para asegurar los vínculos transmisores de la Saeta, no se dan hoy las condiciones de antaño para que el agente transmisor de lleve a efecto. 

 

            Mientras no aparezcan otros lugares mejores, la Escuela,  será el idóneo y el marco apropiado para que el aprendizaje de este cantar netamente andaluz, tan íntimo, tan sentimental no desaparezca.  Pasada la Fiesta de Reyes,  cuando ya se escuchan tambores y cornetas con gran eco,  comienzan estas enseñanzas,  todos los sábados,  hasta desembocar en el mismo Domingo de Ramos.         

 

Enseñando su canto.-  

 

            La labor de la Escuela de Saetas que se encuentra establecida,  como antes se ha comentado, en la Iglesia de Santa Clara de Marchena no va sola y exclusivamente dirigida a los marcheneros en general,  sino que queda abierta a todas las personas, andaluces y no andaluces,  que quieran emprender el honorable camino de llegar a aprender el canto de la Saeta.  Como es sabido,  la Saeta es un rezo, una oración, una copla popular religiosa que canta el pueblo al paso de las procesiones de la Semana Santa o en otros actos de penitencia y devoción.

 

            En el año 2.003,  se puede decir que más de 400 personas han pasado por la Escuela de Saetas y se han interesado por el verdadero sentido existencial de estos cantos y por su conservación como bien espiritual del pueblo impregnándose de unos valores humanos y culturales incalculables.

 

            No todos consiguieron el objetivo de convertirse en Saeteros.  Numerosas causas pueden ser las que impidan llegar a este cometido,  por ejemplo:   acudir sólo atraídos por la curiosidad,  no tener verdaderos sentimientos,   no poseer  mínimas facultades,  no sentir su mensaje a la hora de transmitirlo, etc. etc.  A pesar de  las muchas dificultades que entrañan estas enseñanzas hay que manifestar que el resultado es francamente positivo y esperanzador.  La incorporación de nuevos Saeteros,  cada año,  a la Semana Santa es un hecho incuestionable y de patente realidad  reconocida.        

 

Misioneros de la Saeta.-

 

            Llegada la Cuaresma compatibilizamos la labor de enseñanza de estos cantos con las conferencias-recitales allí donde nos requieren.  La historia de la Saeta y sus diferentes maneras de expresión oral,  a través de  los siglos,  pueden cautivar a los que la escuchen.  Durante todos estos años Insertar foto 3 recibieron con gran atención ese mensaje  religioso y cultural: Parroquias, Hermandades y Asociaciones Religiosas, Universidades Públicas y Privadas, Centros Académicos, Colegios Profesionales, Ayuntamientos, Peñas Flamencas, Instituciones Benéfico-Sociales y Asociaciones Culturales de Andalucía y de otros puntos de España.    

 

Fundación y Dirección

            D. Roberto Narváez Castillo, es uno de sus fundadores y actual Director de esta Escuela de Saetas “Señor de la Humildad” de Marchena (Sevilla).  Nació en esta villa ducal la noche buena del año 1.951. Saetero, Graduado Social por la Universidad de Granada. Hermano Mayor, (Rector),  de la Hermandad de Nuestro Padre y Señor de la Humildad y Paciencia y Nuestra Señora de los Dolores, de Marchena,  entre 1.982 y 1.988.  Pregonero de la Semana de Marchena de 1.985.

 

            Ha participado cantando Saetas,  en 1.987,  en la Cumbre Flamenca de España, celebrada en Madrid en la Catedral de San Isidro y organizada por el Ministerio de Cultura.  Jurado de la Saeta de Oro de Radio Nacional de España en 1.990.  Ha colaborado en la publicación de 2 libros sobre Saetas en los años 1.990 y 1.993,  escribiendo sobre sus orígenes y describiéndolas. Presidente del Jurado del Primer Concurso Nacional Flamenco de  Cantes del Maestro Pepe Marchena,  en 1.996.  Asiduo conferenciante de la Saeta por España.  Ha pronunciado conferencias,  en Italia,  en los años 1.999 y 2.003.   Representó a España,  en 1.999 y 2.003 cantando Saetas, en el Festival de Músicas Religiosas del Mundo Mediterráneo. A este evento internacional acudieron los países que conforman la cuenca del mar Mediterráneo.  Se celebraron,  respectivamente,  en la isla de Sicilia y en la Región de Calabria, (Italia).     

 

            El día 22 de Marzo de 1.995 el Excmo. Ateneo de Sevilla (una de las principales instituciones sevillanas de la cultura andaluza),  rindió un homenaje a la Escuela de Saetas que dirige por la labor llevada a cabo, durante diez años, en  pro de la cultura andaluza.

 

            En Marzo de 1.999, bajo su dirección, se publicó el primer trabajo discográfico de esta Escuela. Este documento sonoro se ha convertido en el primer estudio, histórico,  literario y musical inédito realizado en España,  sobre el origen y evolución de la Saeta desde el siglo XVII hasta el XX.

 

            En Febrero de 2.002 se le otorgó el llamador de plata de la Semana Santa de Marchena.

 

            En Marzo de 2.003 el programa de Canal Sur “Senderos de Gloria”  le rindió un cálido homenaje y le hizo entrega de un cuadro que decía: “Por estudiar a fondo y recobrar la tradición Saetera en Marchena,  por transmitir desinteresadamente a muchos alumnos el arte de la Saeta y sobre todo por su gran aportación personal a la historia y al esplendor de la Semana Santa Marchenera,  D. Roberto Narváez Castillo,  merece el reconocimiento y el aplauso de todos los andaluces”  

 

            El 6 de septiembre de 2004 participó junto a la Escuela de Saetas que dirige en la XIII BIENAL DE ARTE FLAMENCO de Sevilla.

 
Hermandad del Señor de la Humildad y Paciencia y Nuestra Señora de los Dolores