
La Casa Hermandad constituye uno de los espacios más significativos de la vida de nuestra Hermandad, no solo por su valor funcional, sino también por su profundo significado histórico y patrimonial.
Se trata de un inmueble de gran relevancia histórica, al formar parte en su origen del antiguo convento de las clarisas. Este vínculo con la vida conventual del pasado le confiere un carácter especial, en el que se entrelazan la memoria, la devoción y la continuidad de la fe en nuestro pueblo. Se encuentra en el compás de la Capilla, anexo a la misma.
En la planta baja se encuentran las principales dependencias de uso común y de atención a la Hermandad. En ella se ubica el salón de la Casa Hermandad, espacio donde se expone parte del patrimonio material de la corporación y que, además, se convierte en lugar de convivencia y encuentro fraterno durante distintas actividades, como la instalación de barras en momentos señalados del calendario.
En esta misma planta se sitúan también la Secretaría y la Mayordomía, desde donde se gestiona la vida administrativa y económica de la Hermandad. Asimismo, se encuentra la Sacristía, que comunica directamente con el templo, facilitando la organización de los cultos y la preparación de las celebraciones litúrgicas.

La planta superior está destinada a otras dependencias propias de la Hermandad. En ella se desarrollan las actividades de los distintos grupos y áreas de formación y convivencia, además de servir como espacio de almacenamiento donde se guarda el material necesario para el normal desarrollo de la vida corporativa a lo largo del año.
Además de la Casa Hermandad, la corporación cuenta con un almacén propio, espacio fundamental para el trabajo diario de la Priostía. En estas dependencias se desarrollan las labores generales de preparación, mantenimiento y organización de todos los enseres y elementos necesarios para la vida de Hermandad. Del mismo modo, este espacio alberga los pasos procesionales de nuestros Sagrados Titulares, custodios de una parte esencial del patrimonio devocional y artístico de la corporación.
En conjunto, la Casa Hermandad y el almacén constituyen lugares fundamentales para el día a día de la Hermandad, siendo espacios de trabajo, convivencia y servicio, donde se mantiene viva la actividad de la corporación durante todo el año.








